Abalorios o perlas de cultivo, piedras preciosas o piedras semipreciosas, todos estos materiales que son procesados en los collares de Isabelle, fueron comprados y producidos en Burma. La mezcla de telas, formas y la armonía de los colores de cada una de las joyas fue sincronizada y reflexionada a fondo por Isabelle Grandval. Los collares, que muchas veces son piezas únicas, se arriman al cuello de su portadora y le proporcionan la mayor alegría posible. Una cosa queda clara: estos accesorios siempre seguirán conservando un toque de originalidad. |